Para hablar de un tema tan sensible como éste, comenzaremos por definir qué se entiende por fidelidad. Por ello acudí a la definición de la RAE, la cual la define como “lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona“. También informa que la palabra viene del latín fidelitas-atis que significa verdad, sinceridad y en definitiva, denota a aquel que cumple sus promesas y por ello se muestra digno de confianza.
Revisando lo anterior, hay algo que me llama la atención poderosamente, y es la relación que se crea entre fidelidad y confianza, relación que se vuelve fundamental cuando estamos en pareja. A mi parecer, podríamos decir que la confianza se alimenta directamente de la fidelidad. Llámenme extremista, pero considero que el comenzar una relación con alguien se asemeja a meterse al mar cuando la marea está alta: entras al agua con un poco de miedo, pero emocionada; esperas que las olas no sean muy fuertes para que no te boten, pero lo suficiente para poder jugar y pasar un rato divertido y finalmente, cuando ya lo pasaste bien y te empieza a dar frío o la marea comienza a subir demasiado, decides salirte del agua antes de que te ahogues o te dé hipotermia. Claro está, si la otra persona (en este caso “el mar”) te motiva a confiar y volver a él, puedes volverte surfista o buzo, pero si no… mejor te vas en búsqueda de aguas más tranquilas. (más…)
Aunque nunca he sido una gran conocedora de la poesía, ésta siempre ha estado presente de una u otra forma en mi vida.
Curioseando por la web, me encontré con una animación de flash bastante interesante, titulada
Me siento frustrada! para liberar mi opresión, haré una lista-descarga con las cosas que me frustran más y para compensar, haré una lista de cosas que debería agradecer dándome con una piedra en los dientes y/o que me encantan. Empecemos con la 1era:
Comencé a pensar en las cosas que he aprendido y que han sido fundamentales en transformarme en lo que soy ahora, que me han permitido convertirme en Daniela Sanhueza, con sus buenos y malos aspectos.
